En los últimos días, una avalancha de testimonios ha destapado la realidad más oscura de la danza en el Perú. Lo que empezó con la inmensa valentía de mujeres exponiendo a sus agresores, ha sacado a la luz listas enteras de supuestos “maestros”, “directores” y “coreógrafos” que llevan años usando su poder para acosar, manipular y violentar a sus alumnas. Es momento de hablar las cosas como son y dejar de encubrir: ❌ Un “profesor” no tiene derecho a tocarte sin tu consentimiento bajo la excusa de “corregir tu postura”. ❌ Un “director” de 40 años manipulando a una alumna de 20 no es una relación, es ABUSO DE PODER. ❌ Obligar a cruzar límites físicos o psicológicos con la excusa de “dinámicas de confianza” es VIOLENCIA. Y esto nos toca directamente: en el mundo del folklore también estamos podridos de normalizar esto. Hemos callado por “respeto a la trayectoria” o al talento de estos tipos. Pero ningún talento justifica destruir a una persona. A las víctimas: su valentía está limpiando nuestra casa. GRACIAS. Su dolor no será en vano, les creemos y las respaldamos. ❤️🩹 A la comunidad: dejemos de seguir, de aplaudir y de contratar abusadores. O somos un espacio seguro, o somos parte del problema. 💬 Si has pasado por algo similar, no estás sola o solo, me tienes a mi y a muchos más. ❤️ Gracias @MI LE NA WAR THON por prestarme tu voz y tu música para hacer este video 🫶🏻 #josepthovalle #peru #danza